Si buscás eliminar caracoles naturalmente (y babosas), estás en el tipico lío de la huerta o del balcón: de noche se comen acelgas, lechugas y brotes, y a la mañana solo quedan huecos y rastros brillantes. Acá van remedios sin veneno comercial (esos cebos son peligrosos para mascotas y chicos). No hay solución mágica de una noche: conviene combinar 2 o 3 cosas y ser constante.
Cuándo atacan
- Más activos entre primavera y otoño, sobre todo después de la lluvia.
- Salen de noche: lugares frescos y húmedos (debajo de macetas, tablas, tejas).
- Riego de tarde/noche les facilita el camino: mejor regar de mañana.
1. Recogerlos a mano (el más limpio)
Si no son miles, es lo primero. De día mirá debajo de hojas grandes y macetas. De noche, con linterna, seguí el rastro brillante.
Para atraerlos: un trapo o bolsita abierta con lechuga, cáscara de naranja, melón o un poco de cerveza. A la mañana suelen estar juntos: los llevás lejos, a un baldío o monte sin cultivos. Repetí unos días.
